Dos novedades de mucha trascendencia
Los cambios continuos en el sistema educativo -¡tantas leyes!- han provocado confusión y desconcierto en muchos centros. No obstante, en un aspecto hemos avanzado en la dirección correcta: el reconocimiento de la importancia creciente de la autonomía pedagógica de cada centro. Esta autonomía es totalmente necesaria si queremos impulsar un proceso de innovación constante.
La LOE y las leyes educativas de algunas Comunidades Autónomas han abierto la puerta a la autonomía de los centros como nunca se había hecho hasta ahora. Era totalmente necesario, se ha hecho, y deberá hacerse todavía más. Pero no todos se han dado cuenta de ello.
Primera novedad: el proyecto educativo de cada centro es la máxima expresión de la autonomía pedagógica que le debe caracterizar. La mejora del sistema educativo y de los centros escolares pasa por la elaboración y la aplicación de unos buenos proyectos educativos.
Segunda novedad: un nuevo modo de entender los currículos establecidos por las Administraciones educativas. Los currículos de las diversas etapas son importantes y decisivos, pero están al servicio del proyecto educativo de cada centro, no al revés.
He aquí dos novedades que reclaman poderosamente nuestra atención. Vamos a decir Por qué.
Currículos y proyecto educativo (F. Riu – Documento completo)
Currículos y proyecto educativo -1- (pps Diapositivas)
Currículos y proyecto educativo -2- (pdf Diapositivas con explicación)
Comentarios
Santi pregunta si tiene sentido un proyecto educativo en un centro público de enseñanza secundaria en el que imparten docencia profesores muy diversos que atribuyen a la educación finalidades muy distintas.
A mi modo de ver, la diversidad de criterios entre el profesorado de un centro público hace todavía más necesario y urgente que este centro elabore y lleve a la práctica un buen proyecto educativo en el cual defina claramente el carácter de su oferta educativa y exponga cómo la lleva a la práctica a través de la acción docente de sus profesores.
Dar por supuesto que, en un centro de estas características, no tiene razón de ser un proyecto educativo equivaldría a reconocer que en él no es posible ofrecer a las familias una educación de calidad y, por ello, sus alumnos tampoco pueden ejercer su derecho a una educación que facilite el pleno desarrollo de su personalidad en el respeto a sus convicciones.
Esta situación seria impropia de un centro escolar de titularidad pública.
Cesc

En un instituto público convivimos profesores de muy diversa concepción de la enseñanza y de las finalidades de la educación. Así pues, ¿tiene sentido hablar de Proyecto Educativo en un IES?